Encuentros: Juan José Santos

Inauguramos nueva sección en nuestra web. La hemos titulado ENCUENTROS.

 

Pretende ser un acercamiento a fotógrafos residentes en nuestra isla para que todos conozcamos como se desarrolla esta labor en nuestra isla.

Iniciamos esta sección con la entrevista a Juan José Santos Cabrera.

 

Encuentros: Juan José Santos Cabrera.

Entrevistado por José Concepción Feliciano

 

Hablar de Juan José Santos Cabrera, o simplemente Juan José Santos, es hablar de historia viva de la fotografía en nuestra isla y de admiración y respeto por su pueblo y por su isla.

Es natural de Fuencaliente, de la isla canaria de La Palma, que le vio nacer en 1947 y aunque tuvo que emigrar a otra isla para prosperar en su juventud, la añoranza de la tierra le hizo volver a su pueblo natal donde reside actualmente.

Desde los años 70 Juan José Santos ha fotografiado incansablemente la isla de La Palma y aún hoy reconoce que esta isla canaria no deja de sorprenderle.

Ha realizado las más bellas fotografías de nuestra isla que el visitante puede admirar en forma de postales y sus numerosos libros traducidos a varios idiomas: “Conocer La Palma”, “La Palma en su mano” (que ya va por la decimocuarta edición), “Flores y plantas silvestres”, “La Palma, un jardín natural”, “La Palma: caminos y senderos”, “La Palma. Impresiones”, “Esto es La Palma” (junto a su hijo y también fotógrafo Saúl Santos), “El Hierro en su mano”, “La Caldera de Taburiente”.

Al mismo tiempo, Juan José combina su dedicación a la fotografía con la conservación y rescate de las tradiciones. Es el líder del grupo Echentive, cuya labor de rescate en cantos, bailes, vestimenta y tradiciones en general de nuestro acervo popular ha sido referente en nuestras Islas.

 

¿Cómo son tus inicios en la fotografía? ¿Cuándo empezaste a hacer fotografías y por qué?

Como todos podemos imaginar, mis inicios se situaron en tiempos difíciles, de escasez y penurias. Me crié en Fuencaliente y desde pequeño manifestaba inquietud hacia la fotografía manejando algunas pequeñas cámaras aunque la carencia de medios en la época no permitió desarrollarme.

A la edad de 16 años marché a Tenerife en busca de un trabajo para poder labrarme un mejor futuro y comencé a trabajar en un bar cercano al Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Fue ese contacto cercano con el puerto y sus trabajadores lo que me acercó a mi primera cámara: una ZENIT.

A los 20 años regresé nuevamente a La Palma y desde ese momento tenía ideas de crear una serie de postales sobre los paisajes de la isla y me ofrecieron el contacto de una empresa de Barcelona que dirigía el alemán Otto Reus que ofrecía este tipo de productos. Cuando ya estábamos a punto de cerrar un trato surge el volcán de Teneguía de 1971. Con la urgencia que permitían los medios de entonces (lo más habitual era el telegrama), le sugerí la increíble oportunidad que se presentaba para conseguir inmortalizar tan histórico momento y que me enviara un equipo para poder fotografiar el momento.

Me enviaron urgentemente una cámara Voigtlander que trabajaba en formato medio ya que en ese momento el formato de 35mm no ofrecía una buena calidad. Era una cámara que no permitía obtener más de 8 exposiciones por rollo con lo cual era complicado trabajar con ella. Todavía aún hoy no me explico como conseguí obtener las imágenes nocturnas del volcán a pulso trabajando con una película de ISO 50.

Conseguí muy buenos resultados con las fotos del volcán. No conservo todos los originales puesto que había que enviarlos a la imprenta para positivarlos.

Para mi supuso un inicio espectacular y así continué haciendo fotografías de la isla, editando libros, mapas, guias de senderismo,…

 

¿Cómo ha sido tu formación fotográfica?

Mi formación ha sido totalmente autodidacta. Sobre todo me he formado leyendo muchas revistas de fotografía y libros. En su momento me suscribí a la revista Arte fotográfico que me ayudó mucho en mis inicios. También me ha ayudado el contacto con los pocos fotógrafos existentes en la isla como fue el caso de Miguel Betencourt

 

Todo fotógrafo ha tenido sus maestros ¿Cuáles han sido tus mayores influencias a la hora de dedicarte a la fotografía?

En los tiempos que yo comencé en la fotografía en esta isla, era muy difícil conocer otros autores. No es como hoy que existen multitud de medios audiovisuales para conocer la obra fotográfica. Aún así influyeron mucho en mis inicios Otto Reus que siempre me aconsejaba que hiciera muchas fotografías del mismo tema (variando los ajustes, cambiando la composición, en horizontal, en vertical,…), y el recordado Miguel Bethencourt al que acudía a su estudio de Santa Cruz de La Palma y que amablemente resolvía mis dudas ya que compartía todo lo que sabía con aquel que se lo preguntaba.

 

 Si tuvieras que elegir un género fotográfico (retrato, paisaje, deportes,…), ¿con cuál te quedarías?

Sin dudar, el paisaje. No sólo porque es la disciplina que más he practicado a lo largo de la vida y por necesidades laborales para ilustrar mis libros, postales y mapas sino, sobre todo, por amor a la naturaleza y a esta maravillosa isla de La Palma.

 

¿Cuál es el mejor momento que te ha proporcionado la fotografía? ¿Cuál es tu fotografía preferida de todas las que has tomado a lo largo de tu vida?

Me resulta difícil elegir una de entre todas las que he realizado pero me viene ahora a la memoria una fotografía de una cruz nevada en Los Andenes (La Palma). Recuerdo que era un día de mucho frío y en la que había niebla. Iba con mis hijos que todavía eran pequeños, la nieve estaba helada y recuerdo tener que usar una guataca para picarla y poder subir el talud de la carretera y hacer la foto en un momento que se despejaron las nubes. Esa foto se ha vendido muy bien. También tengo un recuerdo especial de las fotos del volcán de Fuencaliente por ser un momento importante en la historia de La Palma y de mi pueblo. Recuerdo las fotos nocturnas, que aún hoy no me explico como las pude hacer a pulso, de cómo me acercaba a las lavas gracias a la amistad que tenía con los vulcanólogos que supervisaban la erupción, pasando mucho calor y no menos riesgos

 

¿Una buena fotografía se busca o se encuentra?

Un día de suerte te puedes encontrar un paisaje impresionante con una luz mágica, pero no es lo habitual. Una buena foto se busca. Hay que saber elegir el lugar, la época del año, la hora, la luz,…

En mi modo de trabajar es muy habitual trabajar bien con las primeras luces del día o bien con la luz del atardecer. Ello implica levantarse muy temprano y caminar por senderos todavía de noche para llegar al sitio elegido con las primeras luces. Recuerdo como anécdota una vez que con mi hijo Saul entramos a la Caldera por la Cumbrecita y nuestra meta era estar en la zona denominada Verduras de Alfonso antes de que amaneciera. Ello implicó entrar de noche para luego caminar unas 4-5 horas antes de llegar al sitio aún sin salir el sol.

En mi caso, prefiero trabajar con las primeras luces del día pues la atmosfera está más limpia. Si puedo visionar las otras islas de la provincia esto es un indicativo de que va a haber buena luz. A esas horas hago grandes paisajes y a las horas centrales del día me concentro en los detalles.

¿Desde cuándo disparas en digital y como ha sido el proceso de migración a esta tecnología?

Me pasé al digital bastante tarde, cuando casi no quedaba remedio. Al principio la calidad de las cámaras digitales no satisfacía los criterios de calidad de las imprentas con las que trabajaba pero la tecnología fue avanzando muy rápidamente. Tuve que modificar un poco mi proceso fotográfico porque las digitales no tienen el rango dinámico que tenía la película Fuji Velvia con la que trabajaba. Empecé con una Nikon D80 y luego me pasé a la Nikon D700 que es con la que actualmente trabajo. Photoshop lo uso poco porque básicamente me gusta dejar la fotografía acabada en el momento de la toma.

 

¿Con que equipo trabajas actualmente?

Actualmente trabajo con una cámara Nikon D700, con objetivos Nikon 24-70, Nikon 70-300 y un 60mm macro. Para mis necesidades no necesito nada más.

No me gustan los angulares extremos por debajo de 24mm porque deforman el paisaje y sus proporciones.

Siempre llevo montado el filtro polarizador que para mi es imprescindible.

 

¿Qué opinas del retoque fotográfico?

Hay veces que es inevitable para eliminar algún cable de luz, pero lo intento utilizar lo menos posible. En la época de película también se hacían retoques para eliminar algún objeto indeseable como el ejemplo anterior.

Como dije antes, me gusta dejar la foto acabada en el momento de la toma y usar lo menos posible Photoshop debido a que no tengo mucho tiempo libre para estar horas editando. En esa tarea me ayuda mi hijo Sául.

Por otro lado, en la fotografía que se va a dar un uso comercial tanto en libros como postales, se hace necesario ajustar las fotos saturando un poco más los colores

 

¿Qué fotografía te gustaría haber tomado que todavía no has podido captar?

Tengo aún hoy muchos sitios localizados pero que no he podido fotografiar por falta de tiempo o por no haber coincidido con el momento de luz o la época de año adecuada.

Me gustaría volver a la Patagonia porque para un paisajista es impresionante. Puedes hacer miles de fotos que no te cansas de disparar.

 

¿Cómo ves el futuro de la fotografía?

Por un lado positivo por todo el avance que ha supuesto la tecnología digital. Ha sido una completa revolución. Sin embargo, no existe las sensaciones, la ilusión y la meticulosidad de la etapa analógica. El revelar tus fotos en blanco y negro en el laboratorio y observar cómo se va formando la imagen es casi mágico, el controlar al detalle cualquier fase del proceso, el tener que repetir una y otra vez hasta obtener el resultado elegido. Comparativamente, hoy es relativamente fácil hacer fotografía.

Con lo digital se ha extendido y democratizado la fotografía pero siempre existirá el fotógrafo que pone la intuición y los medios para elegir el momento y la luz adecuada.

Por otro lado, la extensión de internet ha cambiado radicalmente el mundo editorial y hoy para mi no es rentable editar un libro.

¿Qué páginas web visitas regularmente?

No suelo visitar muchas webs por falta de tiempo que tengo que dedicar a mis múltiples actividades. Aún así, suelo visitar algunas páginas de fotógrafos.

 

¿Cuáles consideras que son las cualidades que definen a un buen fotógrafo?

Paciencia, y saber elegir el lugar y el momento adecuados y hacer muchas fotos del lugar. Parecen recetas sencillas pero implica mucho trabajo detrás. Hay que localizar, documentarse, saber identificar las condiciones de luz,…

 

Por último ¿Qué consejo darías a los aficionados a la fotografía?

Hacer muchas fotos del lugar elegido. No hagan sólo una. Probar diferentes combinaciones de diafragma y obturador, con filtros y sin ellos, encuadres abiertos y cerrados, en horizontal, en vertical,…

Estudiar a fondo el lugar donde que se va a fotografiar y levantarse temprano para pillar las primeras luces del día.

 

Juan José captando las primeras luces de la mañana en la zona de Los Andenes

8 comentarios sobre “Encuentros: Juan José Santos”

  1. Esta muy bien la entrevista.
    Y la idea de las mismas ha sido genial (hay que felicitar al presi Sr. José Feliciano por ello).
    Ahora a buscar “como locos” a fotógrafos de la isla… antes de que se nos vayan definitivamente… los mas viejos…

  2. Saludos a tod@s, me ha gustado la entrevista. Creo que ha sido un buen trabajo del colega José Feliciano. No conocía esta faceta de Juan José Santos en la fotografía, merece todo mi respeto por su buen hacer y experiencia acumulada.
    Creo que Tomás Vento tiene razón, hay que seguir trabajando antes de perder a los últimos que todavía están con nosotros. Felicidades y un saludo desde la Isla de los Volcanes.

  3. gracias por un excelente entrevista, Juan José es un impresionante fotógrafo y muy buena persona,felicidades desde Mazo.

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